El departamento de Recursos Humanos es uno de los más importantes que tenemos dentro de cualquier negocio y/o empresa. Desde aquí se tomarán esas decisiones que determinan la calidad laboral del equipo, la funcionalidad que tendrá cada uno de los miembros y todos los aspectos relacionados con la productividad.

Pero, ¿cómo podemos manejar la situación siendo responsables de algo así? La inteligencia emocional aplicada al trabajo puede convertirse en nuestro perfecto aliado, en ese amigo del que echemos mano siempre que el contenido nos desborde. Pensada para aquellos que son buenos realizando su actividad pero que no soportan algunos tipos de presión, sin duda es algo que debemos estudiar.

 

¿Qué es la inteligencia emocional?

La inteligencia emocional (IE) es un indicador del nivel de satisfacción y sentido del éxito tanto para nuestra vida personal como en el trabajo. Entendida como la habilidad de comprender y regular los sentimientos propios y los de los demás, contamos con un abanico más amplio para conseguir nuestros objetivos laborales.

Daniel Goleman, antiguo periodista del New York Times, fue el que hizo famoso el concepto cuando nadie aún sabía a qué nos referíamos al hablar de educación de las emociones y otros aspectos del manejo de los sentimientos. Hoy, todavía con mucho camino por recorrer, es cuando entendemos mejor qué es lo que queremos decir con su vieja definición.

 

¿Cuáles son las ventajas de la inteligencia emocional en Recursos Humanos?

Las tensiones de la vida moderna, la gran competencia en el terreno laboral y el marcado sentido del estrés es lo que ha hecho visible lo que entendemos por inteligencia emocional y todo lo que supone para nuestro día a día pero, ¿estamos al tanto de todo lo que supone en nuestra profesión?

En el departamento de Recursos Humanos, que es donde se deciden todos los aspectos relacionados con el equipo de trabajo, este concepto ha ayudado bastante en la gestión del estrés puesto que no siempre estamos preparados para decir a alguien que no puede continuar con nosotros. A continuación, además, te dejamos con otros aspectos de crucial interés:

Mayor productividad

Varios estudios han demostrado que con una aplicación correcta de la educación emocional en nuestros trabajamos, también ganamos una productividad mayor. Teniendo la capacidad de decidir cuál es el mejor perfil para nuestra empresa y quién es el empleado que falla, está en nuestra mano la gestión del éxito del departamento.

 

Mayor número de ventas

¿De qué nos sirve estar en una empresa en la que no conseguimos vender nuestros productos o dar a conocer los servicios que tenemos? La IE también nos ayuda con este apartado y es que, a mejor relación (y comunicación) con las personas del equipo de trabajo, también ganaremos en conversiones.

 

Estabilidad para los empleados

Una buena evaluación psicológica de la persona que estamos entrevistando no solo juega a favor del éxito de la empresa sino que también hace que los empleados cuenten con una mayor estabilidad emocional y se sientan tranquilos en su puesto de trabajo. ¿Te lo habías planteado alguna vez?

 

Gestión de una situación complicada

¿Hay que despedir a alguien pero no te ves con la fuerza necesaria que hace falta para esta toma de decisiones? Si la respuesta a esta pregunta es sí debes saber que la inteligencia emocional te puede ayudar mucho con este aspecto. Siempre pendiente de las necesidades de los directivos, seguro que pronto te adaptas a lo que queda todavía por venir en tu departamento.

 

Mejor servicio al cliente

Cuando hay una coordinación de equipo y se da una mejor comunicación para las acciones a realizar, el servicio que se presta al cliente es mucho más efectivo, más positivo que si estamos desorganizados. Esto, que define a una empresa desde dentro, es otro de los aspectos que debemos tener en cuenta.

En definitiva, la inteligencia emocional en un departamento de Recursos Humanos nos hace tomar un punto de vista diferente sobre las personas, a aprender la alineación neuroemocional para saber cómo motivar a los equipos de trabajo y hasta a gestionarnos en una situación de presión jefe-empleado.

Para todos los que dirigen un grupo de toma de decisiones en cualquier negocio que está prestando un servicio al ciudadano, se hace fundamental la organización individual de nuestras emociones para después, aplicarla al conjunto que sacará adelante el trabajo diario que hay que realizar.

¡Ya lo sabes! Si desde hace tiempo ves que hay mucho que mejorar en la empresa en la que te encuentras, igual es que ha llegado el momento de ponerse manos a la obra con los diferentes apartados de los que hemos hablado. Solo si somos capaces de encauzar nuestras emociones aprenderemos de las ajenas, ¿no te parece?